Abril es el mes de la concientización sobre el autismo, una fecha de gran importancia para muchas familias, como la de Marissa Ackerman, quien se ha convertido en un referente en la lucha por la comprensión e inclusión de personas con trastorno del espectro autista (TEA).
Marissa, cuya historia Telemundo Corpus Christi compartió por primera vez hace algún tiempo, es madre de Jacob, un niño que fue diagnosticado con autismo no verbal a la edad de tres años. Desde entonces, Marissa se ha dedicado a ser la voz de su hijo, promoviendo la importancia de la detección temprana y la intervención adecuada, factores clave que, según ella, pueden marcar una diferencia significativa en el desarrollo y la calidad de vida de los niños con autismo.
“Cada vez hay más personas con autismo. Por eso, es nuestro deber comunitario asegurarnos de entender cómo vivir la vida con ellos”, comenta Marissa, quien asegura que una intervención temprana es esencial para ayudar a identificar si los síntomas pueden estar relacionados con otro trastorno y acceder a recursos como terapia ocupacional, logopedia y fisioterapia.
Marissa remarca que los primeros años de vida de Jacob fueron clave para su diagnóstico, ya que “no respondió a su nombre de inmediato y no caminó hasta los dos años. Fueron pequeños detalles que se juntaron con el tiempo”. A través de su experiencia personal, ella enfatiza que la detección temprana puede ser un punto de partida crucial para proporcionar apoyo adecuado y mejorar el desarrollo de los niños con autismo.
Hoy, Jacob tiene siete años y, según Marissa, su progreso ha sido notable. “Ya abraza a las personas y ahora busca atención. Es bonito ver eso. Especialmente, ahora que busca a su hermanita”, comenta emocionada. Aunque el camino de una familia con un niño autista está lleno de desafíos, Marissa destaca que también hay momentos de alegría y orgullo con cada pequeño avance que logra su hijo.
Para quienes atraviesan situaciones similares, Marissa recomienda buscar el apoyo de grupos que puedan ofrecer contención emocional. “Si te sientes solo, no lo estás. Existen grupos de apoyo y recomiendo que busques ese respaldo. Incluso interactuar o ganar un amigo que también haya estado en el camino, ya sea antes que tú o al mismo tiempo, es muy útil porque puede ser un camino solitario”, dice.
Marissa hace un llamado a la comunidad para seguir creando conciencia sobre el autismo, ya que, según ella, construir una sociedad más inclusiva y comprensiva es clave para el bienestar de todas las personas con TEA. “No tengas miedo de preguntar porque nunca entenderás realmente el entorno de alguien si no le haces las preguntas adecuadas”, añade.
Marissa concluye su mensaje instando a las familias a no esperar para consultar con un especialista si sospechan que su hijo podría estar en el espectro autista.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aproximadamente 1 de cada 36 niños en Estados Unidos ha sido identificado con trastorno del espectro autista.
Abril, mes de la concientización sobre el autismo, es una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de este trastorno en la vida de tantas familias y, sobre todo, para promover una mayor comprensión, inclusión y apoyo para quienes viven con autismo.